A pesar de las intensas lluvias, los estudiantes de 2º año de la Tecnicatura Superior en Agroecología del Instituto Superior Multiversidad Popular participaron en una capacitación sobre la construcción de estructuras para la producción apícola.
Bajo el asesoramiento del profesor Jorge Miquetan, los alumnos armaron cajas de tipo Langstroth, diseñadas para la cría y el manejo de la abeja Apis mellifera.
La apicultura y la producción de miel representan una alternativa económica fundamental, destacándose por su alto impacto ecológico, social y productivo. Desde la perspectiva ambiental, cabe recordar que más del 75 % de los cultivos alimentarios del mundo dependen de los insectos polinizadores. Las abejas no solo incrementan la calidad, el rendimiento y la uniformidad de las cosechas, sino que también favorecen la reproducción de la flora nativa y el equilibrio de los ecosistemas, contribuyendo directamente a la conservación de la biodiversidad.
Asimismo, la actividad apícola impulsa las economías regionales a través de la elaboración de productos derivados (como cera, propóleos, polen, jalea real y apitoxina) y dinamiza sectores complementarios como la gastronomía, la cosmética natural, la confección de indumentaria y el turismo rural.