“La agroecología profunda es la que da respuesta a la actualidad del mundo”

En una jornada emotiva y de agradecimientos, el Instituto Superior Multiversidad Popular oficializó ayer (21 de marzo de 2024) el inicio el ciclo lectivo 2024 con la presentación del libro «Entender para creer. Una vida dedicada a la Agroecología”, que refleja los aportes más relevantes del Dr. José Luis Porcuna, referente de esta forma de producción en España y en otros lugares del mundo; y el postítulo “Actualización Académica, Especialización y Diplomatura Superior en Educación Ambiental y Ciudadanía Global”, que se dictará este año en Posadas y Jardín América.

El libro “es ilustrativo de la propuesta de la agroecología profunda”, resumió el licenciado Raúl Aramendy al presentar la obra, en la sede de la Multiversidad, junto a la Dra. María C. Jaizme – Vega, quien envió su mensaje desde España; el rector de la Multiversidad, Darío Esteche, demás integrantes de la comunidad educativa, y personalidades vinculadas a la temática, a los saberes populares y derechos humanos.

Aramendy, quien creó junto a Porcuna (entre otros) la Multiversidad Popular, recordó que “algunos pensaban que la agroecología era un viento pasajero y lo mismo decían cuando hablábamos de cambio climático”. No obstante, continuó, “hoy vivimos un clima con tropicalización creciente, que lógicamente produce el fenómeno climático. Hoy la agroecología es la que da respuestas a la actualidad del mundo, de un mundo con cambio climático y donde debemos producir alimentos”.

En esa línea, el humanista y promotor de esta forma de producir en Misiones, ponderó que en la actualidad la agroecología “vive en el planeta como una de las propuestas más elaboradas científicamente, tecnológicamente, con una enorme capacidad en todos los continentes, y sigue evolucionando: ya hemos entrado en la etapa de la formación, en todos los niveles, y en el de la investigación científica para dar nuevos pasos hacia adelante”.

De cara al Día Nacional de la Memoria, Aramendy valoró otra de las enseñanzas de Porcuna: “Nos decía que el sufrimiento de la naturaleza es la violación de los derechos humanos porque ambos derechos están íntimamente ligados y es imposible llevar adelante los derechos humanos sin respetar todos los demás derechos. El sufrimiento de las flores, de las plantas, de los animales, es una violación a sus derechos humanos también. Violar los derechos de la naturaleza nos condena a los peores momentos de la vida”.

Integrar los saberes

Además de la capacidad organizativa y el liderazgo social, cultural y político para expandir la agroecología, Porcuna se destacó por su rol científico innovador: “Era un científico complejo, de pensamiento integral, es decir que promovió un pensamiento que integra todas las formas de pensamiento. Y en ese pensamiento integral, le daba importancia al pensamiento sistémico, porque todo existe en forma de sistema y por lo tanto es importante conocer esos sistemas y hacer que dialoguen entre sí”, expresó Aramendy, al tiempo que agregó que “ese pensamiento de la integralidad paso a constituir los horcones sobre los cuales se edifica en el mundo una agroecología profunda, y donde la alimentación pasa a ser la clave para que haya soberanía en los pueblos”.

Precisamente, la Multiversidad Popular tiene como consigna ser un espacio de diálogo entre todos los saberes, y a partir de ello la construcción de un mundo mejor para todos. “Si no hay una sabiduría que integre a todas las sabidurías, lo que habrá será dogmatismo en cualquiera de sus formas”, reflexionó Aramendy.

Hacemos ciencia con conciencia en la agroecología profunda”, dijo el catedrático. “Con José Luis aprendimos a transformarnos como antes nos había transformado Paulo Freire, quizás con una mayor y más completa integralidad. Cuando publiqué en el 2014 la primera edición de Glosario de Agroecología, él hizo el prólogo, donde nos advertía: La sociedad actual, envuelta en unos éxitos tecnológicos sin precedentes, tiene al menos cuatro grandes problemas que no ha podido resolver y que a pesar de los avances en los campos de la ciencia, la medicina y la informática, empeoran paulatinamente: el drama del hambre, el deterioro de los recursos naturales, la contaminación global y el cambio climático”, repasó. “Ciencia comprometida, ciencia militante, ciencia desde y con el pueblo, también por y para el pueblo; ciencia popular, la ciencia del futuro. Esa era la ciencia de ese inmenso científico compañero que fue, sigue siendo y jamás dejará de ser nuestro querido José Luis Porcuna”, concluyó visiblemente emocionado y emocionando a los presentes, no sin antes recordar que “somos seres sentipensantes (pensamos sintiendo, sentimos pensando)”.

Entender para creer

Jaizme – Vega, por su parte, elogió los avances de la Multiversidad Popular. “Me gustaría felicitarnos por este inicio de ciclo lectivo 2024 y animarlos a que sigan adelante. La Multiversidad se inició con mucha ilusión, con mucho esfuerzo, ¡y cómo ha avanzado!, ¡cómo ha crecido! Solamente puedo congratularme de haber participado en algún momento de ese proyecto tan emocionante, con tanta humanidad y que es un ejemplo”, manifestó.

José Luis Porcuna, referenció, “era un visionario. Biológicamente, la agricultura convencional no era sostenible, no podía salir adelante con la producción de alimentos, y él empezó a ver claro que la agroecología era una herramienta y hoy tenemos esa propuesta”.

 

Sobre el título del libro, ‘Entender para creer’, explicó que «surge teniendo presente lo que decía José Luis, que no se podía amar lo que no se conocía, que había que entender la semilla, entender la tierra, entender el agua, entender los problemas sociales y económicos”. La obra “reúne resultados de las ideas de José Luis en diferentes sectores del mundo agrícola, es decir tanto de quienes fueron sus alumnos, como los que fueron sus profesores, aquellos que trabajaron codo a codo con él, como aquellos a quien ayudó a salir de injusticias sociales y a resolver problemas científicos derivados”.

La obra

El libro tiene 20 capítulos donde se reflejan los aportes de Porcuna como académico y como activista social, destacado por su visión holística en agroecología, sanidad vegetal, estrategias biológicas, diseño y rediseño de los agroecosistemas, en la formación de agricultores y profesionales técnicos. Fue escrito por Ana M Cano Arribas, Julio C Tello Marquina, José Moratal Sastre, y María C Jaizme-Vega, con el prólogo de Raúl Aramendy.

El trabajo y la investigación vinculada a la agroecología que realizó José Luis Porcuna, quien falleció en noviembre de 2021, es extenso y ampliamente replicado por agricultores, técnicos y docentes.

Doctor Ingeniero Agrónomo por la Universidad Politécnica de Valencia, ocupó cargos tanto en España como en otros países. Fue Co-Director de la Cátedra Cultural de Agroecología Antonio Bello y co-director del Máster en Agroecología, Soberanía Alimentaria, Ecología Urbana y Cooperación al Desarrollo Rural, ambos de la Universidad de La Laguna. Se desempeñó como asesor Técnico Unión Europea para Agricultura Ecológica en Israel y Costa Rica (1999-2001) y en Albania y Panamá (2004-2008), y en proyectos de Cooperación Agroecológica en Cuba, Marruecos, Túnez, Argelia, Cabo Verde, Nicaragua, Argentina.

Dejó una hermosa huella en el movimiento asociativo agroecológico, siendo fundamental para el desarrollo de entidades como el Centro de Estudios Rurales de Agricultura, la Sociedad Española de Agricultura Ecológica/Agroecología y la Fundación Instituto de Agricultura Ecológica y Sostenible.

Brindó cientos de conferencias y cursos, además de artículos publicados en revistas nacionales e internacionales. Entre sus libros se destacan  Agroecología y Desarrollo (2001), Manual de Agricultura y Ganadería Ecológica (2002), Conocimientos, Técnicas y Productos para la Agricultura Ecológica (2004), Conocimientos, Técnicas y Productos para el Control de Plagas y Enfermedades en A. Ecológica (2010), Control de Plagas y Enfermedades en Tomate y Pimiento (2012), y su última obra: Vivificar el Suelo: Conocimientos y Prácticas Agroecológicas, que aborda la necesidad de recuperar la actividad biológica de los suelos.