Con más de 90 participantes, el Instituto Superior Multiversidad Popular concretó la jornada virtual “Educar y Transformar: aportes del Trabajo Social para una práctica docente crítica”, con la disertación del distinguido experto en la temática, Lic. Luis Roberto Fernández.
«La educación puede mejorar si coparticipamos a toda la comunidad educativa en la construcción del conocimiento», destacó este profesional, de extensa y reconocida trayectoria, quien junto a su equipo impulsó el Movimiento de Reconceptualización del Trabajo Social y la implementación del modelo educativo de la “Comunidad Didáctica” en centros universitarios de Mendoza, San Juan y San Luis.

«La educación pública puede mejorarse a través de gestionar un país más democrático, participativo y justo, con justicia», dijo en la charla virtual que brindó el martes pasado. «Eso en lo macro, el marco estructural de todo un país. De ahí bajamos a la educación en cada una de las instituciones (escuela primaria, secundaria, universidad, doctorados) y aquí lo que hay que hacer es trabajar también en democratizar, y democratizar quiere decir que todos vamos a coparticipar en la construcción del conocimiento», agregó.
Fernández promovió reformas conceptuales trascendentes que transformaron la intervención sociocomunitaria, incorporando los aportes de la Psicología Social de Enrique Pichon-Rivière —quien planteó que la subjetividad humana se construye de forma dialéctica a través de los vínculos interpersonales—. Entre otras cosas, también colaboró en la implementación de la Licenciatura en Trabajo Social en la Universidad Nacional del Nordeste (Corrientes) y en la sede de Posadas, que posteriormente pasó a integrar la Universidad Nacional de Misiones.

«Educar es eso… es implementar el conocimiento que empieza por ser general pero que después se va particularizando en los distintos rubros, como la técnica, la artística, etc., con alta participación», reveló, al tiempo que ratificó que «la construcción del conocimiento se hace en conjunto, entre maestros, educadores, profesores, y los educandos, los alumnos; algunos con un papel más específico que otros, pero todos son copartícipes y siempre teniendo presente que lo que importa es la construcción conjunta del conocimiento».
Política y educación
Gran parte de la jornada estuvo centrada en dilucidar la relación entre la política y la educación, entendiendo que todo acto educativo tiene una dimensión política y, desde el Estado, los distintos gobiernos definen las leyes educativas, el financiamiento, la formación docente y los contenidos curriculares (como la enseñanza de la historia, la ciencia o la ciudadanía).
«La política es la manera en que se gestiona una organización, en este caso la organización es el Estado, cómo se gestiona y de ahí salen las políticas educativas y de acuerdo a eso va a resultar la educación», manifestó Fernández. «Si gestiono desde la política que la universidad debe ser privada y no pública, estoy planteando una educación con una visión y con una estructura de negocios. Si lo planteo como educación pública gratuita e igualitaria, lo planteo como inversión que hace el Estado para que todos puedan acceder a construir un cierto conocimiento», agregó, ejemplificando el concepto.

El experto destacó el rol de la educación en la formación de ciudadanos reflexivos, críticos y comprometidos con la sociedad y el ambiente. En esa línea, se recordó a filósofos, como Paulo Freire, que sostuvieron que la educación nunca es neutral; o bien sirve para mantener el orden social existente, o funciona como una práctica de la libertad para desarrollar una conciencia crítica frente al poder dominante.
«Cada planteo es un planteo político y, por lo tanto, ideológico. La política atraviesa todo y a todos», enfatizó Fernández. «Si planteo que en educación cada uno se arregla como puede, es un planteo político y, por lo tanto, ideológico; si planteo lo otro, una construcción colectiva, que tiene que ser igualitaria y gratuita para todos, estoy haciendo un planteo distinto. Y no es lo mismo educar para todos que educar para una elite», subrayó.
Cómo ocuparnos del uso excesivo de pantallas
La temática quedó vinculada con un tema muy actual: el uso excesivo de pantallas en niños y adolescentes que genera importantes repercusiones negativas en el desarrollo cognitivo, la salud física, el bienestar emocional y el rendimiento escolar.
«Las tecnologías están cargadas de ideología. Las plataformas, los algoritmos y hoy la IA son instrumentos que hoy están al servicio del fascismo y el capitalismo. Si no tomamos conciencia como docentes, como agentes frente a nuestros alumnos, también somos instrumentos del fascismo y estamos colaborando en ese sentido», alertó Fernández. «Hay una manera de contrarrestar esto y es precisamente la participación, una educación pública democrática y participativa, con diálogo, con debate, con reflexión y crítica, donde tanto el docente como el alumno contribuyan en la formación de conocimiento», aseguró.